Aunque con un poco de retraso voy a iniciar este post con las vacaciones del 2007. Un divertido programa de Planeta Finito, nos impulsa a pasar las vacaciones veraniegas en Berlín. Serán nueve días recorriendo esta remozada ciudad y visitando también Postdam. El viaje se realizó en los diez primeros días de Julio y el tiempo que nos acompaño nos hizó añorar nuestro verano, aquí llovía -poco pero con frecuencia- y solamente tuvimos un día de sol.El agua nos recibe, cuando llegamos caé un buen aguacero, suerte que los transportes son magnificos, y cogiendo el tren en el aeropuerto y luego un metro nos presentamos a 50 metros de la puerta del Hotel Anglaterre, muy cerca del Check Point Charlie, en la misma Friedrichsstrasse. Un buen lugar para iniciar el recorrido del Mitte. La primera tarde la pasaremos callejeando por el centro y acabaremos el día subiendo a la torre de la televisión, a cenar.

El Fernsehturm, torre de la televisión -especie de Ojo de Dios- visible desde toda la ciudad. Puedes subir en ascensor, sentiras la reacción de tu cuerpo ante al altura por la velocidad del ascensor; una de las plantas altas es un mirador y lo otra un restaurante giratorio desde el que obtendras unas vistas magnificas de todo Berlín y sus alrededores. Cenar no es caro, merece la pena para descansar y seguir disfrutando después de un día cansado. En la foto de la derecha se aprecia la llamada “maldición del Papa”, la torre fue construida por el régimen comunista, muy cerca del muro, y revestida por unos paneles metálicos que hacen que cuando luce el sol (aquí lo intentaba) su reflejo dibuje sobre ella una cruz perfecta. Efecto , no deseado, que escapó a sus creadores.
Berlín desde la torre de la televisión, -a unos 210 m. de altura se encuentra el restaurante, sobre los 365 m. de altura total de la torre-, si pinchas sobre ella apreciaras en primer término, el rio Srpee con la isla de los museos con la espalda del Dom y el Altes museum a su derecha; al fondo la cúpula del Reichstag y la enorme masa verde del parque Tiergarten, dividido por la avenida que lo cruza. Es una ciudad muy extensa. Al otro lado la Kurfürstendamm.
Al otro lado del Mitte, cruzando el Tiergarten, llegamos al centro de Berlín que correspondía a la antigua Alemania Federal. Con su gran avenida llena de edificios modernos de todo tipo de tiendas de lujo y grandes almacenes: la Ku´Damm.Foster se lució con la cúpula del Reichstag, desde ella hay unas vistas preciosas, mejores que desde la torre de la Tv, que resulta demasiado alta, el atardecer es la mejor hora para visitarla, verás Berín de día y como cambia con las luces de la noche. La cúpula iluminada también es muy espectacular.


El Reichstag
Tres vistas del Reichstag: abajo, destrozado -al final de la guerra-. La más dulce a la izquierda, en la confitería Fassbender. En la misma plaza Gendarmenmarkt, lujosa bombonería con fantasticos chocolates con cacao de mil lugares del mundo, bombones y dulces. No te la pierdas, merece la pena.
Por cierto, a nosotros quién nos engaño en el Euro??, en Berlín podemos comprar alimentos y bebidas que cuestan más o menos como aquí, pero sus sueldos son un “poquito mejores”. El sueldo medio es, practicamente, el doble que en España.
Las inevitables referencias al muro de Berlín. Los adoquines y placas marcan la zona por la que discurria el muro. Al lado del solar donde estaba la sede de las temibles SS, hoy museo del holocausto, quedan un centenar de metros del muro original. A las afuertas la East Side Gallery, 1,3 Km. de muro que fué decorado por diversos artistas hace unos años, pero que ha sido poco respetado y ya va necesitando un revoque urgente. Te gustarán alguno de sus dibujos (o lo que queda), muchos dieron la vuelta al mundo.



Dos filas de adoquines y placas nos muestran el trazado original del muro.
Postdam y los palacios reales. A unos 30 km. de Berlín, muy bien comunicado, se pasa un agradable -y cansado día- visitado sus gigantescos jardines y lujosos palacios. Para perderse durante todo un día. El resto de la población muy tranquila, bonitas casas y muy turistica pero reposada. Encontre una agradable taberna cerca del mercado, casí vacia, ya por la tarde; y dos ciudadanos ya mayores se tomarón con interes el enseñarme a pedir la cerveza. Aprendímos a pedir una Berliner Kindl en un apañado alemán. Que tiene su miga. Muy agradables. A las cervezas que te puedes beber habría que dedicarles una entrada exclusiva, son magnificas. Me gustarón muchos las de cebada y trigo, turbias y con sabor fuerte. Al volver las cervezas nacionales dejan mucho que desear.
Jardines y palacios de Postdam

En la inmensa Alexanderplatz, la estación y el Fernsheturm

SchloB Charlottenburg
En Berlín hay días de sol, como se aprecia en la foto. El buen tiempo nos acompaño en la visita al palacio que Federico I de Prusia hizo construir para su esposa Sophia Charlotte.
Bonito palacio con unas salas impresionantes y unos maravillosos jardines que se extienden hasta la orilla del rio Spree, con su propio embarcadero.
Visité el Museo de la Tecnología y el Transporte, 9 días dan para mucho, y tienen una magnifica exposición sobre tecnología alemana: barcos, aviones, coches, impresionantes motores… Las estrellas son las locomotoras antiguas. Hay de todo un poco, aviones modernos, antiguos, destrozados -posiblemente de la guerra-, uniformes militares (entre ellos de la segunda guerra mundial), y muchos objetos cotidianos producto de la industria alemana, un museo gigantesco. Abajo material fotográfico, camaras, objetivos y teleobjetivos. Grandes inventores los alemanes, aquí seguimos con el “que inventen ellos”…
Inventos alemanes del Museo de la Ciencia y la Tecnología 







