Se acabó la fiesta
La salida del Dakar durante las fechas de fin de año del 2006 y, el segundo año, con salida en el día de Reyes, sirvieron de disculpa para acercarnos a Lisboa unos días y disfrutar del ambiente de la carrera. Sabía que en el 2008, el tercer y último año con salida en Lisboa, no podría asistir; y bien que lo sentía, pues tal vez no haya ocasión para verlo de cerca.A través de la página oficial del Dakar y de los medios de comunicación seguimos las noticias y resultó increíble el anuncio de que se retrasaba la salida y su posterior suspensión. Las próximas ediciones se trasladarán a Suramérica y nos tendremos que conformar con verlo –poco- en la Tv.
El primer sentimiento que surge cuando sabes que ha sido suspendido es la tristeza. El Dakar no son sólo las grandes figuras que -de forma casi exclusiva- copan la portada de los medios. Coma y Després, en motos; en coches Saínz, Roma, Alphand y ese zorro del desierto que es Peterhansel -decia en una entrevista: “Aquí no gana el que más corre, sino el que menos se para“, y algo tiene que saber después de ganar 6 ediciones en moto y 3 en coche-; o Loprés, Matshusita o el zar del desierto Chaguin con los camiones. El grueso de la carrera sigue formado por pilotos –muchos muy veteranos- semiprofesionales o aficionados que necesitar reunir no menos de 60.000 € para participar con un coche o 30.000 € para hacerlo en moto (más el coste del correspondiente vehículo y su preparación, que prácticamente doblara su precio)(más…)