Aprovechando las fechas finales de la Semana Santa y unos días de la semana siguiente viajamos a París. A las 16,00h aterrizó nuestro avión en el Charles de Gaulle y tras un “paseito” por la terminal cogemos el RER. En poco más de media hora nos deja en la centrica estación de Les Halles y a 300 m. caminando llegamos al hotel elegido para estas pequeñas vacaciones.
Nos hospedamos en el Grand Hotel de Champagne, muy centrico, a excasos metros de la Rué Rivoli y con la mayor parte del centro turistico accesible a pie, ya que así hariamos escasos viajes en el metro, practicamente solo hasta el Sacre Coeur, el Arco de Triunfo y la torre Eiffel. Es sabado, todavia en horario comercial -con todo el bullicio de sus centricas calles- y disponemos de 4 días para descubrir un poquito de la ciudad…
Imborrables los bonitos paseos que puedes dar al anochecher. La Torre, Notre Dame, la Concergierie a orillas del Sena, el Louvre, etc… las iluminación nocturna los resalta de manera magnífica y son imagenes que quedan grabadas para siempre.
La belleza de la inmensa Notre Dame. De noche la puedes admirar tranquilamente; sin rastro del barullo turistico que hay a lo largo del día.
En esas horas nocturnas podrás disfrutar de verdad. Pues de día Notre Dame esta completamente invadido por los visitantes. Como el hotel estaba muy cerca de estos sitios no dudamos en salir, ya tarde algún día, para obtener estas mágnificas imagenes.
A la izquierda el Hotel de Ville -Ayuntamiento de París- con el agua de la lluvia recién caida resaltando la iluminación del edificio.

